Christian Horner, ex director ejecutivo y jefe de equipo de Red Bull, habría recibido más de USD 132 millones de compensación tras ser despedido de la estructura de Fórmula 1, según documentos societarios presentados en Reino Unido. La cifra surgió de los balances de 2025 de dos compañías del grupo: Red Bull Racing y Red Bull Technology.
Los registros fueron presentados ante Companies House, el organismo británico que administra el registro de empresas, y consignan pagos al “director mejor remunerado” bajo el concepto de compensación por cese tras más de dos décadas como el jefe supremio de la estructura de la bebida energizante.
La información, publicada por el medio especializado RacingNews365, identificó a Horner como el destinatario de esas partidas. Los documentos no lo nombran de forma expresa en el detalle de la remuneración, por lo que la atribución se basa en sus cargos directivos en ambas sociedades y en su salida del grupo durante 2025. Esta revelación también salió a la luz en el diario Daily Mail, del Reino Unido.
La mayor parte del dinero que recibió el directivo británico figura en las cuentas de Red Bull Technology, donde el director mejor remunerado recibió más de 80 millones de dólares por “compensation for loss of office” (indemnización por cese en el cargo), la denominación utilizada en los estados financieros para pagos vinculados al cese de un cargo. En paralelo, Red Bull Racing, la sección deportiva de la estructura, consignó otros más de USD 44 millones bajo el mismo concepto. La suma de ambas partidas alcanza los 132.000.000 de dólares sin contar los pagos por remuneración ordinaria registrados durante el período en el que Horner permaneció en funciones.
Según el desgloce de los ingresos que recibía Horner, las cuentas de Red Bull Racing incluyen casi seis millones de dólares en remuneración para su directivo mejor pago. En RB Technology, ese ítem llegó a los casi USD 12 millones. De acuerdo con la documentación, esos importes corresponden a retribuciones regulares y son independientes de la compensación por la salida.
La lectura conjunta de los balances permite diferenciar entre la indemnización por cese y el dinero abonado por el trabajo desempeñado hasta la desvinculación. De este modo, el total de remuneraciones y compensaciones consignadas en ambas sociedades supera los USD 150 millones, aunque la partida específica por pérdida del cargo asciende a 155 millones de dólares.
Horner fue apartado de sus responsabilidades como director ejecutivo y jefe de equipo el 9 de julio de 2025 tras de dos décadas. Durante su gestión, Red Bull conquistó ocho títulos de pilotos, entre ellos los cuatro de Max Verstappen y seis campeonatos de constructores, lo que le permitió consolidarse como una de las escuderías más exitosas de la historia reciente del deporte motor.
La decisión de su despido se conoció después de un período atravesado por conflictos internos, controversias públicas y una pérdida de rendimiento en la pista de la escudería. Tras el Gran Premio de Gran Bretaña, Horner fue informado de que quedaba “relevado de sus deberes operativos” con efecto inmediato, de acuerdo con The Telegraph.
El británico comunicó la decisión al personal de la fábrica de Milton Keynes entre lágrimas. Les dijo que no había recibido razones claras sobre su salida, aunque dentro del equipo se identificaron varios factores que deterioraron su posición.
La empresa matriz de Red Bull en Austria buscó ejercer mayor control sobre el área comercial, una exigencia que Horner, quien también ocupaba el cargo de director ejecutivo de Red Bull Technologies, no habría aceptado. La muerte del cofundador Dietrich Mateschitz profundizó las divisiones dentro de la conducción de la compañía.
La situación también estuvo condicionada por una denuncia presentada en febrero de 2024 por una empleada, que acusó a Horner de acoso sexual tras la difusión de un escándalo de mensajes íntimos. Dos investigaciones independientes, una dirigida por un abogado interno y otra por un profesional externo que rechazó la apelación de la denunciante, absolvieron al directivo.
El episodio coincidió con la caída de competitividad del equipo y una disputa de poder que afectó sus vínculos con figuras centrales. La relación con Helmut Marko, asesor de deportes de motor de la estructura, y con Jos Verstappen, padre del piloto neerlandés, se deterioró hasta acelerar la salida definitiva del jefe de equipo.
La crisis interna derivó en una reestructuración de personal. Adrian Newey, responsable del diseño de los monoplazas durante años y considerado uno de los grandes ingenieros de la categoría, dejó Red Bull Racing en abril de 2024, disconforme con las acusaciones contra Horner y con la percepción de que su función había perdido peso.
Jonathan Wheatley, veterano director deportivo, asumió la dirección del equipo en julio, aunque se prepara para encabezar Sauber durante su transición a Audi el próximo año. Will Courtenay, director de estrategia desde la etapa de Jaguar, también presentó su renuncia y se incorporará a McLaren cuando concluya su contrato. La pérdida de respaldo de accionistas como Chalerm Yoovidhya y Oliver Mintzlaff, sumada al rendimiento de la primera mitad de la temporada, terminó de precipitar el desenlace.



